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Publicaciones de Estudiantes
Autor:
MILTON F. MARIN CEDEÑO
Titulo:
INFORMATION TECHNOLOGY: AN ANALYSIS OF THE
GAP BETWEEN SPECIALISTS AND NON-TECHNICAL
STAFF AND ITS MULTI-DIMENSIONAL IMPLICATIONS
Area:
Pais:
Perfil:
Programa: PhD in Science and Engineering
Available for Download:
Yes
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Agradecimientos
A mi Padre Celestial por los dones y
talentos que Él me ha dado que me
permitieron emprender esta tarea de
enriquecimiento personal.
A mi familia, a mi esposa e hijos,
por el soporte emocional que siempre
me han
brindado y por su eterna paciencia.
A la Corporación de Operadores de
Servicios Telemáticos, por la ayuda
financiera
y el tiempo dispensados.
A Adriana González Céspedes por su
valiosa ayuda en el soporte con el
procesador de palabras y su valiosa
revisión a esta Tesis y sus
comentarios.
A Carlos Solano Benavides por su
constante apoyo en todo sentido.
A los ingenieros Róger Araya
Fonseca, Michael Barquero León,
Miguel Aguilar
Zamora, por su excelente trabajo en
la preparación de indicadores,
aplicación de
la encuesta, sus análisis y
observaciones, sus aportes y
comentarios.
Y finalmente al Dr. Franklin Valcin
por su paciencia, ayuda y
comentarios
motivadores.
Sin el concurso de cada uno de
ustedes y las bendiciones de Dios,
hubiese sido
muy difícil terminar con éxito este
programa de Doctorado, a todos
muchas gracias
y que Dios les colme de bendiciones.
Resumen Ejecutivo
La desconexión es un tema
prácticamente desconocido al menos
bajo ese
nombre. Un concepto similar es el de
no alineamiento entre las
Tecnologías de
Información y Comunicación (TIC) y
los objetivos estratégicos de una
organización.
El primer concepto es más que no
alineamiento, es además de esto
último un
problema serio de comunicación entre
los profesionales tecnólogos de las
TIC y
los no tecnólogos o personal
administrativo; un problema de dos
culturas dentro
de una cultura mayor que aunque a
veces intentan "caminar" juntas, en
ocasiones toma caminos diferentes en
detrimento de los intereses últimos
de una
organización.
Esta tesis pretende no sólo medir el
grado de desconexión existente entre
los
profesionales de la tecnología
informática y el resto de la
organización, sino que
pretende dejar claro que el problema
en realidad sí existe, aunque no se
conozca
en el fondo que se sufre o que se
hayan sentido los síntomas sin
preciar qué tipo
de "enfermedad" se padece. Al mismo
tiempo se plantea que en la medida
en que
la desconexión cree una brecha de
diferentes proporciones, en esa
misma medida
la información puede estar "comprometida",
potenciar las vulnerabilidades que
puedan existir y maximizar las
amenazas que están presentes tanto
en el
ambiente externo como en el interno
Se utilizaron indicadores para medir
el grado de desconexión presente en
las organizaciones que permitieron
que el instrumento fuera aplicado
mediante
una encuesta en ellas. Para efectos
de establecer correlaciones e
indicadores
cruzados, se establecieron cinco
grupos, compuestos cada uno por una
serie de
preguntas, las cuales se muestran en
el apéndice I, que responden a los
objetivos
I
indicados. Con los resultados
obtenidos se prepararan varios
gráficos para
presentar en forma visual los
hallazgos.
Al concluir el trabajo al menos con
la información recabada, se concluyó
que el fenómeno de la desconexión es
tan real como la falta de
alineamiento y
que, definitivamente, las
organizaciones deben enfrentarla con
diferentes
estrategias para cerrar esa brecha,
que el autor cree podría de alguna
manera
disminuirse en forma natural, que no
será suficiente si no se realizan
esfuerzos en
ese sentido, para cerrarla
completamente.
I. INTRODUCCIÓN
El concepto de seguridad siempre ha
estado presente en la vida de todas
las personas, aunque circunscrito a
la protección de las familias y a
las
posesiones más cercanas a éstas,
llámense propiedades muebles o
inmuebles; y
cuando apareció el dinero se incluyó
éste también.
Con la aparición de la Internet y su
exponencial crecimiento y
utilización,
especialmente desde los inicios de
la década de los noventa, las
preocupaciones
básicas aumentan en forma
considerable, pues aparecen otros
elementos
relacionados con ellas. Por eso,
cabe preguntarse: ¿Está la
información personal
o familiar realmente asegurada y
protegida? ¿Puede alguien con un "clic"
del
"ratón" tener acceso a información
almacenada en algún banco, hospital,
oficina
de seguros, universidad, e incluso
en la propia computadora personal?"
La Web es
una red pública, lo que significa
que se intercambia información
confidencial en un
entorno que, por naturaleza, no es
seguro." (McCarthy:16).
Es un hecho que muchas empresas
públicas y privadas mantienen
información relativa a personas, a
las familias de éstas y también de
las
organizaciones, por lo que habría
que preguntarse: ¿Garantizan ellas
que esa
información sólo será utilizada para
los propósitos propios de su
quehacer y por la
razón por la cual la poseen?
La gente se ha ido acostumbrando a
realizar muchas transacciones "en
línea", desde mandar un "correo"
personal, "chatear" utilizando los
servicios de
mensajería y realizar transacciones
de pago, transferencias bancarias y
compras,
hasta obtener un título
universitario a distancia, "en línea",
por medio de la
Internet. Sin embargo, en la medida
en que eso se haga más a menudo más
regularmente también se pone en
riesgo la información personal que
"fluye" por la
red.
7
No obstante que esos riesgos pueden
minimizarse, para esto se requiere
un
enfoque diferente en cuanto al
tratamiento de la información. Por
ejemplo, debe
ponerse mucho cuidado y atención al
diseño de los sistemas y las
tecnologías
empleadas; deben diseñarse procesos
que garanticen tanto el acceso
físico a las
instalaciones en las que se almacene
la información, y no menos
importante es
que se establezcan los
procedimientos adecuados para la
correcta utilización,
respaldo, modificación, etc. de
dicha información.
El aseguramiento de la
información
Antes de intentar definir qué es el
aseguramiento de la información es
importante hacer una acotación: "la
seguridad de la información no
garantiza la
seguridad de su organización, de su
información o de sus sistemas de
cómputo."
(Maiwald:4).
Puede creerse que si se cuenta con
lo que se podría entender como un
entorno seguro entonces ya no hay de
qué preocuparse, que si se compran
los
equipos adecuados, tanto de hardware
como de software, al vendedor
apropiado,
todos los problemas en cuanto a
seguridad estarán resueltos. Sin
embargo, el
aseguramiento de la información
depende de una resolución total de
una
organización o de un individuo para
mitigar, hasta donde sea posible,
las
vulnerabilidades internas y
enfrentar las amenazas que haya en
el entorno, con las
contramedidas adecuadas.
Piénsese cuando se construían
castillos. Se puede construir una
puerta
suficientemente fuerte como para
tratar de impedir la entrada de
algún extraño,
pero si este utiliza un instrumento
aun más poderoso que ella la
derribará o
destruirá en algún momento. Igual
sucede si se cava un foso alrededor
de una
propiedad y se llena de caimanes,
pirañas, etc.; pero si alguien desde
adentro baja
la puerta, ya la seguridad está
"comprometida" o está en peligro. En
este trabajo
8
se utiliza el término
"comprometida" como parte de la
jerga que es de uso común
entre los profesionales de la
seguridad de la información
indicando que la
información está en peligro de ser
utilizada en forma no autorizada.
.
Pero, ¿qué es la seguridad de la
información? Según Maywald, "son las
medidas adoptadas para evitar el uso
no autorizado, el mal uso, la
modificación o
la denegación del uso del
conocimiento, hechos, datos o
capacidades." (:24).
Entonces, se puede afirmar que
seguridad de la información son
todos
aquellas medidas preventivas que se
toman para proteger tanto la
información
como la capacidad de los medios en
que se almacena.
El aseguramiento de la información
hay que considerarlo no como un
evento sino como un proceso, que
incluye desde aspectos
infraestructurales hasta
herramientas y equipo, sin dejar de
lado aspectos humanos tan
importantes como
actitudes, puntos de vista y
sentimientos; todo esto integrado en
una estrategia
consecuente.
Se podrían implementar mecanismos de
seguridad altamente
especializados, pero tener una
actitud displicente o descuidada
ante ellos; sin
mencionar la mala fe o el sabotaje
y, por tanto, obtener resultados
sumamente
pobres.
Para lograr un entendimiento
adecuado de los pilares que integran
el
aseguramiento de la información es
importante analizar los elementos
básicos
que conforman el marco de
referencia, lo cual se discute en el
próximo capítulo.
9
II. MARCO CONCEPTUAL Y DEFINICIÓN
DE LA INVESTIGACIÓN
Los activos de una
organización
De lo que se trata es de proteger
los activos de la organización con
las
políticas adecuadas y dentro de
marco del aseguramiento de la
información, en lo
cual se utilizan indistintamente
este concepto y el de seguridad
informática.
Los activos pueden ser tangibles o
intangibles, como tradicionalmente
se
han clasificado. Dentro de los
intangibles se incluyen ahora
aspectos como la
propiedad intelectual, el valor de
la marca, el capital intelectual,
las patentes, la
información y hasta el
posicionamiento alcanzado por la
organización en el
mercado.
Dentro de los tangibles se incluyen,
entre otros, enrutadores (routers),
conmutadores (switches),
servidores, computadoras,
impresoras, etc., y software
de toda naturaleza, tanto
aplicativos como operativos, sin
dejar de lado los que
dentro de la práctica contable se
consideran como tales, o sea, todos
los que se
pueden convertir en dinero, ya sean
líquidos o fijos.
Todos estos activos son o pueden ser
potencialmente considerados
objetivos para un "ataque". Al
respecto, Amanda Andrés escribe:
"Dado que Internet es una red
pública, cualquier persona en ella
puede
"mirar" cualquier otro sistema que
esté en ella. En el principio esto
no era un
asunto tan importante, porque la
información sensitiva no era
fácilmente
accesible, pero conforme Internet
crecía las compañías cada vez más
frecuentemente accesaban distintos
tipos de información que estaba en
la
10
red. Este acercamiento fue muy
bueno para ellas pero también una
gran
invitación para los atacantes."
(Traducción libre) (:1).
Los activos mencionados tienen algún
tipo de valor para una organización,
pero hay un valor, no un activo, que
a veces se deja de lado: el factor
humano.
Este puede ser, y definitivamente lo
es, la "pieza" más importante dentro
de la
seguridad informática. La gente es
la que logra que todas las otras
partes del
marco conceptual de la seguridad
informática encajen adecuadamente.
No
importa si se cuenta con los mejores
equipos de detección de intrusos, de
cortafuegos (firewalls), de
software especializado y aun de
políticas y normativas
adecuadas, si el personal no coopera
o no tiene la actitud correcta o
apropiada, o
si no es el mejor personal con el
que se pueda contar. En tal caso de
nada sirve lo
primero. El personal es el que puede
llevar a la organización al logro de
su visión y
a potenciar el valor de toda la
empresa, o bien, a ocasionar que
ésta desaparezca.
El valor de los activos
Dependiendo del activo y de su
importancia dentro de la
organización, así
también deben considerarse los
riesgos y la manera en que dichos
activos deben
ser protegidos. En cuanto a la
protección de los tangibles, se
consideran
generalmente adecuadas ciertas
prácticas para protegerlos y, por lo
normal, caen
dentro del aseguramiento de la
infraestructura física.
En cuanto a los intangibles, su
aseguramiento ya no es tan sencillo.
Algunos no se pueden encadenar o
poner bajo llave, e incluso a veces
no se sabe
cuál es su valor. Por tanto, las
preguntas que surgen son: ¿Se conoce
realmente
el valor de la marca?, ¿se ha medido
adecuadamente el valor de las
patentes? Y
en cuanto a la información, ¿qué tan
valiosa es?
11
Si se acepta el hecho de que la
información tiene valor, entonces
allí hay
una razón para protegerla. Hay qué
identificar cuál es la más valiosa
para la
organización, en términos de
terceros, llámense clientes o
proveedores que
mantienen alianzas con la empresa,
el Estado o la misma organización, o
cuánto
valdría en manos de la competencia.
Como menciona Kay, "la pérdida de la
lista de nuestros clientes puede ser
recuperada de los respaldos que
hemos hecho, si se han perdido o
dañado los
originales, pero si esta lista cae
en manos de nuestros competidores el
daño
financiero potencial puede ser
devastador." (:324)
A ese respecto Andrés menciona que
"las brechas de seguridad pueden
tener un profundo impacto en la
reputación de una empresa, en el
valor de su
marca o en la imagen corporativa en
general." (:3)
Hay que tener presente que los
recursos de una organización no son
infinitos y, por lo tanto, hay que
evaluar los riesgos inherentes a
cada uno de los
activos para decidir cuántos de esos
recursos serán asignados a su debida
protección; así mismo, cuál va a ser
el esfuerzo dedicado a ello. Más
adelante se
darán algunos lineamientos en este
sentido.
Para concluir esta aparte en cuanto
al valor de la información, hay que
resaltar que el valor de la
información puede variar en el
tiempo, según las
circunstancias. Lo que fue valioso
en un momento, por ejemplo, mantener
en
secreto que la empresa pasaba por un
período difícil, ya no lo será
cuando se
hagan públicos los informes de que
la empresa ha tenido excelentes
utilidades.
Dado que, según McCarthy, "la
seguridad informática se basa en
tres
componentes las personas, los
procesos y tecnología" (:32), en el
apartado
12
siguiente se trata un aspecto
fundamental, y es en cuanto a la
responsabilidad que
por, supuesto, tiene que ver con
personas.
Los responsables de la
información
Algunos de los inconvenientes
relacionados con la "asignación de
responsabilidades" para el
aseguramiento de la información, que
son
fundamentales en él, han sido no
sólo la poca participación de la
alta dirección en
aspectos relacionados con la
tecnología sino también el
desconocimiento que ésta
tiene de los términos y de los
problemas propios de la informática.
Lo anterior ha desembocado en que la
alta dirección cree que el
aseguramiento de la información es
responsabilidad y resorte único del
personal
de tecnología, cuando en realidad
"la gestión de seguridad y del
riesgo relativo a la
información debería ser un esfuerzo
inspirado a nivel ejecutivo."
(McCarthy:61)
También eso lleva a pensar que el
riesgo de la información es un
riesgo
empresarial y no tan sólo de una
unidad o departamento en la
organización. En
este sentido McCarthy es
contundente: "Los objetivos de
seguridad que dependen
de prioridades empresariales han de
enmarcarse en un amplio conjunto de
prácticas de seguridad, las cuales
deben desarrollarse en colaboración
con los
ejecutivos, diferentes áreas de
negocio, el personal de recursos
humanos, el
departamento de tecnologías de la
información y los equipos de
seguridad de la
información y los equipos de
seguridad de la propia empresa".
(:44)
Si todos los actores entienden bien
su papel y lo ejecutan de acuerdo
con
las mejores prácticas y en
consonancia con los procedimientos y
normas de la
organización, las posibilidades de
que las amenazas comprometan la
información
de la empresa disminuyen. No se
eliminan por completo dado que los
ataques
13
pueden ser variables exógenas o
endógenas, pero se puede mitigar su
impacto;
variables que serán discutidas más
adelante.
La única manera de que la
información no sea comprometida es
teniéndola
guardada bajo llave en una caja
fuerte bajo estrictas medidas de
seguridad; no
conectándose a Internet o no
trabajando en red; pero tales
medidas estarían fuera
de la realidad.
En el próximo apartado se presentan
los pilares en que se basa el
aseguramiento de la información, así
como los elementos que permitirán la
aplicación de estos elementos base.
Pilares del aseguramiento de
la información
Los pilares fundamentales que
constituyen los conceptos base del
aseguramiento de la información son
la confidencialidad, la integridad y
la
disponibilidad (C-I-A, por sus
siglas en inglés).
Trevor Kay define dos de estos
conceptos de la siguiente manera:
"Confidencialidad es el concepto que
garantiza que los datos no deben
estar disponibles ni revelados o
publicados para conocimiento de
personas no
autorizadas.
Integridad es la protección de la
información de daño o manipulación
deliberada."
(Traducción libre) (Kay:203)
Disponibilidad: "Que la información
esté libre para ser utilizada por
los
usuarios autorizados cuando fuere
requerida". (Nichols:45)
14
Estos tres conceptos requieren
algunos detalles que los
clarifiquen. La
confidencialidad obliga a que la
información se mantenga privada o
secreta y a
que no sea entregada a quienes no
estén debidamente autorizados para
ello.
Procesos como la encriptación, tanto
en el nivel de datos, la
infraestructura de
redes y los canales de comunicación,
como en los controles de acceso a
las
redes o a cualquier dispositivo de
almacenamiento, son fundamentales
para
mantener dicha privacidad.
La integridad se refiere a que la
información debe permanecer completa
y
no sufrir alteraciones cuando se
utilice, a menos que existan los
privilegios
adecuados para hacerlo. No obstante,
todos esos posibles cambios deben
quedar
registrados, es decir, debe llevarse
una bitácora en la que se indicará
quién alteró
la información, cuándo lo hizo,
cuáles fueron esos cambios y lo
demás que el
administrador de los datos considere
prudente, adecuado y lógico que
quede
registrado. Aquella información en
la cual no se pueda confiar no es o
no será de
utilidad; si no sirve de nada pero
es confiable, puede ser que en el
futuro sí lo sea;
pero si no es confiable, de nada
sirve. ¿Qué se ganaría con crearla y
almacenarla
con gasto de tiempo y dinero y otros
recursos si no será de beneficio?
Nichols plantea una interesante
pregunta referida a la integridad:
"¿Qué
información debe ser protegida de
modificación ilícita o destrucción,
cuánta
protección se requiere y por cuánto
tiempo? (:45). Estas preguntas no
serán
contestadas en este momento pero sus
respuestas pueden ser encontradas a
los
largo de esta tesis.
Por último está el pilar de la
disponibilidad de la tríada C-I-A.
Si la
información no está disponible
cuando se necesita, a pesar de su
confidencialidad
e integridad, entonces tampoco es de
utilidad. Si los sistemas de
información o
las redes de computadoras no están
en línea cuando se requieran, no
solamente
son un desperdicio de lo que se
invirtió en ellas sino que podrían
causar daños a
15
quienes dependen de ellos, pues
causan pérdidas monetarias o de
imagen, y
hasta de reputación. Hay que
plantearse en ese sentido algunas
preguntas
interesantes, tales como en cuánto
tiempo debe estar disponible y
cuánto costaría
a la organización, los clientes o
los proveedores el que no lo fuera.
Esos elementos de la tríada C-I-A
están interrelacionados. Se puede
tener
un grado muy alto de
confidencialidad pero la
disponibilidad podría ser casi nula
o
nula; o bien, una muy baja
confidencialidad con una alta
disponibilidad. Piénsese
en el catálogo de una universidad.
Cuando se ingresa a una sucursal
bancaria electrónica, la integridad
debe
ser de muy alto nivel, lo mismo que
la confidencialidad y la
disponibilidad.
Cada organización, en forma
particular, es la que define las
características
de estos pilares, dependiendo del
tipo de información, y puede variar
según sus
propios objetivos.
Los pilares de la tríada C-I-A se
fundamentan en dos "facilitadores",
la
autenticación y la "no repudiación"
(responsabilidad).
Kay define estos conceptos de la
siguiente manera:
"No repudiación": "es el término
empleado para describir la
inhabilidad de
una persona de negar o repudiar el
origen de la firma de un documento,
o de
negar o repudiar el recibo de un
mensaje o documento." (:204)
Autenticación: "es el concepto que
identifica de manera inequívoca a un
individuo y que garantiza su
identidad. Es el simple hecho que
garantiza que
alguien es quien reclama ser".
(Kay:203).
La "no repudiación" provee
información o evidencia de que algo
realmente
ha ocurrido.
16
La autenticación es necesaria para
probar la identidad de alguien con
quien
se está compartiendo información.
Las formas más corrientes son
mediante la
utilización de mecanismos de ingreso
y contraseñas, tarjetas de
identificación de
usuarios, firmas digitales y
mecanismos biométricos.
Los desafíos del aseguramiento
de la información
Si la seguridad sólo consistiera en
comprar algunos productos, instalar
cortafuegos o un servidor proxy,
todos en la unidad o departamento de
tecnología
estarían muy contentos, pero la
verdad es otra. La organización debe
lidiar con al
menos tres grandes desafíos: las
amenazas, las vulnerabilidades y los
riesgos. Si
se logra entender estos conceptos,
es definitivo que se pueden, si no
eliminar, al
menos minimizar sus efectos.
Cuando se habla de amenazas debe
entenderse que éstas son cualquier
evento o circunstancia que puede
poner en peligro los recursos de
información de
la entidad, desde el punto de vista
de su confidencialidad, integridad o
disponibilidad (C-I-A).
En el próximo apartado se aborda el
tema de las amenazas, lo que
permitirá establecer el objetivo de
esta tesis.
La desconexión
Es un problema suscitado o derivado
de un problema de comunicación. Los
tecnólogos utilizan su propio
lenguaje y los administradores hacen
lo propio. Pero
lo más grave es que por razones
históricas al utilizar cada uno la
jerga propia de
17
su disciplina, ambos mundos se
fueron separando. Charles B. Wang,
en su libro
Tecnovisión, define este
concepto de la siguiente manera.
"Es un conflicto penetrante y sin
embargo artificial, que ha
desalineado los
objetivos de gerentes ejecutivos y
tecnólogos, y que deteriora a las
organizaciones o les impide obtener
utilidades efectivas en relación con
los
costos de su inversión en la
tecnología de la información." (:1)
Charles B. Wang, Andreu, Ricart y
Valor, y el autor de esta tesis, son
los
únicos que utilizan este término, y
el tercero lo ha popularizado en la
academia.
Todos saben que en realidad hay un
fenómeno que separa a estos dos
tipos de
ejecutivos, y aunque no han
utilizado este concepto en forma
explícita o quizás lo
han llamado con otro nombre, nadie
duda de su existencia.
Si se busca en Internet el concepto
desconexión, así simple y
llanamente,
aparecerán poco más de un millón de
enlaces. Si la búsqueda se hace más
detallada, por ejemplo, mediante
"desconexión informática", pueden
hallarse poco
más de ciento ochenta mil enlaces.
Lo interesante es que ninguno de
ellos tiene
que ver con el concepto de
desconexión tal como lo expone
Charles B. Wang. Si
se explica el concepto a los
profesionales de ambos mundos,
informáticos y
administradores, es probable que no
hayan escuchado el concepto, pero sí
lo han
"sentido", y todos estarán de
acuerdo en que sí existe esa
separación tal como se
ha definido.
Sin embargo, esta tesis plantea un
concepto un poco más allá de lo que
dice Wang. No es un asunto solo de
falta de alineamiento, es lo
anterior sumado a
un desconocimiento aunque sea
parcial de los alcances de la
tecnología por parte
de los administradores y al no
conocimiento completo del giro del
negocio por
parte de los de tecnología; se debe
agregar además a la no integración
de la TIC a
la totalidad del negocio como
elemento infraestructural.
18
Esta desconexión ha conllevado
grandes problemas. Entre los más
relevantes está el cuestionamiento
de si en realidad las tecnologías de
la
información y las comunicaciones
(TIC) han producido de acuerdo con
lo que se
ha invertido en ellas. En este
sentido, Nicholas Carr responde con
un categórico
no.
Nicholas Carr primero indica: "[las
tecnologías de la información] han
penetrado en la industria, el
comercio mayorista y minorista y los
servicios
empresariales; se las encuentra en
las oficinas de los ejecutivos y en
las fábricas,
en los laboratorios de I+D y en los
hogares de los clientes."(23)
Lo anterior es cierto. Sólo basta
con echar una mirada a cualquier
oficina y
no es necesario realizar una
investigación científica para darse
cuenta de que la
tecnología está presente en ese
lugar. Y en el caso de los hogares
la utilización
parcial de la tecnología, mediante
el uso de computadoras personales,
ha ido
creciendo a un ritmo vertiginoso.
Volviendo al inicio, Nicholas Carr
manifiesta que en el caso de las
organizaciones lucrativas las TIC no
cumplieron su promesa.(24)
Sin embargo, el asunto no se puede
achacar a las TIC por sí mismas,
pues
no es un asunto de hardware, no es
de software ni tampoco de las
telecomunicaciones. Es un asunto
que, en términos de seguridad
informática, se
llama el "efecto capa 8", o sea, el
factor humano. Para aclarar lo de la
"capa 8", el
modelo OSI (Open Systems
Interconnection) es un modelo
que utiliza una
estructura de siete capas para
representar la transmisión de datos
residentes en
una computadora a una aplicación
residente en otra computadora. Por
ejemplo, la
capa uno o capa física es utilizada
para definir y controlar las señales
eléctricas
en un medio físico. La capa cinco o
capa de sesión provee los mecanismos
necesarios para que dos computadoras
mantengan "una conversación" por
medio
de la red; y cuando se establece la
sesión las dos computadoras pueden
enviar
información. Dada esta aclaración,
en forma jocosa se habla entonces de
esa
19
capa especial o "capa 8" que, en
definitiva, puede hacer que la
tecnología
produzca hasta 100% o no produzca
del todo. Entonces, hay que entender
que el
problema de la desconexión no es un
asunto de tecnología y, si no se
acepta eso,
entonces se está lejos de
resolverlo.
Las quejas de ambas partes es que
hay un problema. Hay quejas de un
lado que indican que los plazos de
entrega de lo ofrecido por los
tecnólogos no se
cumplen, que se exceden en el
presupuesto, etc. Por otro lado, los
tecnólogos
manifiestan que los administradores
no los toman en cuenta en el giro
total del
negocio. Charles B. Wang manifiesta
que "la desconexión es el único
problema de
la alta gerencia que no se puede
delegar" y que "mientras se siga
culpando a la
tecnología (o a cualquier persona o
cosa) seremos incapaces de combatir
la
desconexión." (:26)
Las organizaciones son las
responsables de que esa pared
divisoria entre
tecnología y administración se haya
fortalecido con los años, y, aunque
sea una
pared de cristal, absolutamente
transparente, es una pared de varios
centímetros
de grosor que no es fácil de
derribar, dado que ellas mismas han
ayudado a
fortalecerla.
Muchas organizaciones crean una
estructura especial, con sus
normativas,
procedimientos, políticas, nivel
salarial, etc. diferentes para su
personal del área
informática. Es claro que el nivel
de conocimientos que se requiere
para toda esta
cultura de la era de las
computadoras, que son
especializados, requieren una
valoración distinta; pero esto no
implica que se haga una diferencia
tal que cree
estructuras paralelas. Sin embargo,
lo que más primaba era ese "terror"
que
muchos sentían ante esa tecnología,
que hizo su aparición a mediados de
la
década de los cincuenta en el siglo
pasado. Con la aparición de la
microcomputadora se esperaba que eso
fuera desapareciendo, pero no
sucedió
así.
Es claro que los ejecutivos utilizan
su laptop o desktop
para sus tareas
básicas de procesamiento de
documentos, preparar presentaciones
o generar sus
hojas de cálculo. Pero, si se
produce un error, por insignificante
que sea, la unidad
20
informática hace su aparición
salvadora, puesto que el primero es
"incapaz" de
resolverlo por sí mismo, dado que
cree que cualquier cosa que haga
puede
agravar el problema. El tecnólogo
resuelve la situación con un halo de
triunfalismo
y para nada enseña al administrador
cómo resolverlo si se volviera a
presentar. El
asunto es aun de mayor ralea cuando
se trata de equipos más
sofisticados, pues
el administrador no desea ni verlos.
Y esto es una realidad.
Los tecnólogos tienen su propio
conjunto de valores, jerga, etc. con
los
cuales no están familiarizados el
administrador o los profesionales de
la gerencia.
Y esta brecha se ensancha cada vez
más. Los informáticos tienen su
propia forma
de comunicarse, los profesionales en
el área de telemática la suya y, si
se
agregan los profesionales de
seguridad de la información, se
presenta una Babel
de proporciones dantescas de las
cuales la alta o media gerencia,
sólo para citar a
unos pocos, no desea ni siquiera
darse por enterada.
Si se hace un poco de historia y se
recuerda a los mainframes o
grandes
computadoras comerciales de inicios
de los sesenta del siglo XX, se
puede
entender mejor este fenómeno. Eran
equipos que requerían ambientes aun
más
controlados y asegurados que de
alguna forma contribuyeron a separar
físicamente a los tecnólogos de los
no tecnólogos e iniciaron esta
desconexión.
Los no tecnólogos abandonaron poco a
poco a los tecnólogos cuando no
podían entender su jerga o la manera
en que programaban a esos grandes
"dinosaurios" de la tecnología, o
bien, no podían entender algunos de
los
comportamientos "extraños" de este
tipo de profesional, desde la forma
de vestirse
-a veces un poco estrafalaria- hasta
por algunos de sus hábitos y
costumbres de
dormir o trabajar en horas no
comunes. Poco a poco se fue aislando
a la función
informática del resto del negocio.
Entonces los objetivos del negocio
se fueron
desviando de los objetivos de la
tecnología, y viceversa.
Es un hecho tan conocido lo anterior
que se pueden encontrar en los
libros
de texto capítulos enteros para
intentar lograr el alineamiento de
los objetivos del
negocio con los de la tecnología.
Por ejemplo, Aligning the IS
Direction and
Priorities to the Business
Direction and Priorities de
Anita Cassidy, o Strategic
21
Alignment with the Business
en Managing Information
Technology for Business
Value de Martin Curley, sin
citar textos especializados
dedicados a indicar cómo
alinear los objetivos de la
organización con los objetivos de
tecnología, tal el caso
de "Estrategia y Sistemas de
Información" de Rafael Andreu, Joan
Ricart y Josep
Valor.
Estos mismos autores, en ese texto,
hacen una breve mención a la
desconexión: "Muchas empresas están
todavía en una fase de
descoordinación,
con utilizaciones crecientes de la
TI/SI, pero sin un proceso claro de
planificación
de la misma. Para empresas en esta
situación, con claros síntomas de
quejas por
parte de los usuarios de falta de
criterio en la fijación de
prioridades, de
desconexión entre el departamento
de TI/SI y el resto de la empresa,
etc., el
procedimiento..." (Fin de la
cita, el resaltado no es del
original)(:4).
Más adelante indican ellos mismos:
"Para aquellas empresas que han
logrado derribar la pared que
tradicionalmente aísla al
departamento de SI del
resto se abren nuevas
oportunidades". (:5)
Por lo que se ha explicado en el
párrafo precedente, es un hecho que
ha
existido, por mucho tiempo, esa
desconexión y que el esfuerzo por
alinear los
objetivos de las TIC con los
objetivos empresariales es la prueba
más fuerte de
dicho fenómeno.
El propósito de esta tesis es
demostrar que sí existe una
desconexión tal
como se explicó anteriormente. La
posibilidad de que la información
sea utilizada
en forma no apropiada es aun mayor,
o, peor aún, de que la desconexión
sea una
amenaza adicional y un potenciador
de otras amenazas, como se explica
más
adelante.
En los próximos apartados, con el
propósito de permitir plantear la
desconexión como un problema grave
para la seguridad de la información,
primero
se aclara quién o quiénes son los
responsables de ella y quién o
quiénes
deberían protegerla; además, cuáles
son las posibles amenazas que
podrían
22
dañar ese valioso activo. A
continuación se hace hincapié en
quién o quiénes
deberían ser los responsables de la
información.
Responsables de la información
Algunos de los problemas
relacionados con la "asignación de
responsabilidades" en cuanto al
aseguramiento de la información, que
son
fundamentales en este sentido, han
sido no sólo la poca participación
de la alta
dirección en aspectos relacionados
con la tecnología sino también el
desconocimiento de ésta de los
términos y de los problemas propios
de la
informática. Lo anterior ha
desembocado en que la alta dirección
crea que el
aseguramiento de la información es
responsabilidad y resorte único del
personal
de tecnología, cuando en realidad
"la gestión de seguridad y del
riesgo relativo a la
información debería ser un esfuerzo
inspirado a nivel ejecutivo."
(Trevor:43). Lo
anterior lleva a pensar que el
riesgo de la información es un
riesgo empresarial y
no tan sólo de una unidad o
departamento en la organización. En
este sentido
Trevor es contundente: "Los
objetivos de seguridad que dependen
de prioridades
empresariales han de enmarcarse en
un amplio conjunto de prácticas de
seguridad, las cuales deben
desarrollarse en colaboración con
los ejecutivos,
diferentes áreas de negocio, el
personal de recursos humanos, el
departamento
de tecnologías de la información y
los equipos de seguridad de la
información y los
equipos de seguridad de la propia
empresa." (:44)
Si todos los actores entienden bien
su papel y lo ejecutan de acuerdo
con
las mejores prácticas y, en
consonancia, con los procedimientos
y normas de la
organización, las posibilidades de
que las amenazas comprometan la
información
de la empresa disminuyen; no se
eliminan por completo dado que los
ataques
pueden ser variables exógenas o
endógenas, pero se puede mitigar su
impacto.
La única manera de que la
información no sea comprometida es
teniéndola
guardada bajo llave en una caja
fuerte bajo estrictas medidas de
seguridad, o
23
bien sin conectarse a Internet o no
trabajar en red; pero tales medidas
estarían
fuera de la realidad.
Se requiere saber cuál es el
problema de que no haya
entendimiento de los
diferentes actores en cuanto a la
protección de la información, y
precisamente esa
es la propuesta de esta tesis: la
desconexión.
En el próximo apartado se tratará el
tema de las amenazas.
Las amenazas a la información
Las amenazas pueden ser tanto
físicas como electrónicas y
dependerán del
negocio al que su organización se
dedique y de las diferentes
relaciones de los
actores que interactúen con ella.
La pregunta que debe
obligatoriamente debe hacerse es:
¿Se debe
defender a la organización de todas
las amenazas posibles? Para
responder, lo
primero que hay que analizar son los
diferentes tipos de amenazas que hay
en el
entorno, luego cuáles de ellas
tienen una probabilidad de
ocurrencia más alta y
con qué recursos se cuenta para
hacerles frente.
Es un hecho que los recursos
económicos son escasos, que no son
ilimitados e infinitos y que si se
destinan a atender el asunto A se
tendrán menos
recursos para atender el B, o
viceversa.
Por lo tanto, el conocer
profundamente hacia dónde se dirige
la
organización, en qué negocio se
encuentra, cuáles son sus objetivos
y metas
fundamentales, deben ser los
impulsadores que guíen la asignación
de dichos
recursos para enfrentar las
amenazas.
24
El cuadro siguiente ilustra los
diferentes tipos de amenazas
Amenazas
Accidentales
Deliberadas
naturals
Terremotos Divulgación
Alteración
de
datos
Inundaciones
Disturbios
Alteración de
eléctricos
"software"
Huracanes
Interrupción
del
Amenaza de
fluido eléctrico
bomba
Deslizamientos
Divulgación
Tormentas de
Incendio Sabotaje
arena
Nevadas
Falla del hardware
Fraude
Tornado Derrame
de
Disturbios civiles
líquidos
Tsunami Error
humano
Huelga
Erupciones
Error de "software"
Robo
volcánicas
Ventiscas
Interrupción
de
Vandalismo
las telecomunicaciones
Fuente: Peltier. Capítulo 4. Edición
electrónica. Traducción libre.
Las amenazas electrónicas están
constituidas por los ataques a las
redes
de datos por medio de virus, bombas
lógicas, caballos de troya, gusanos,
y todo
tipo de código malicioso.
En cuanto a las vulnerabilidades, es
importante mencionar que son otro
aspecto de los riesgos y se pueden
conceptualizar como cualquier
debilidad en un
sistema o proceso que pueda ser
utilizado por un atacante. El tener
una
vulnerabilidad en sí no comporta
riesgo, excepto cuando ella hace
pareo con una
amenaza. Para explicar mejor esto se
puede utilizar un ejemplo. Si usted
vive, por
25
decir algo, en un lugar alejado en
el estado de Oklahoma, puede dormir
sin
preocuparse, pues nadie intentará
entrar a su casa o la probabilidad
es casi
inexistente. La vulnerabilidad está
allí, pero no hay una amenaza, con
lo cual el
riesgo es mínimo. Ahora, si usted
vive en una ciudad con alto nivel de
criminalidad
y deja la puerta abierta de su casa,
ya sea de día o de noche, con las
amenazas
que definitivamente sí existen en su
entorno, se puede decir con un alto
grado de
certeza que está en verdadero riesgo
o que éste es muy alto.
En el caso del aseguramiento de la
información, el problema es que
muchas veces no se sabe que se
tienen vulnerabilidades, pues estas
permanecen
ocultas hasta que alguien las
encuentra y, la mayoría de las
veces, quienes lo
hacen son los que están al otro lado
de la acera, los que amenazan la
organización, o individuos dentro la
organización, los insiders.
La amenaza interna, los
insiders
En cuanto a las amenazas internas,
definitivamente el principal riesgo
puede estar en manos de los mismos
colaboradores o personal interno de
la
organización. En inglés el término
insider es definido como
"alguien que tiene un
conocimiento especial o que puede
acceder información confidencial de
su
organización". Ese término es muy
común entre los especialistas de la
seguridad
informática y lamentablemente no
existe un término en español que
refleje el
concepto. Se puede utilizar
"interno", "personal interno",
"colaborador interno", etc.,
pero no es tan preciso como el de
insider, puesto que un
insider es cualquiera que
está dentro de la organización pero
no siempre será precisamente
empleado de
ella. Si se habla en términos de
insider threat el asunto se
vuelve un poco más
complejo. Por insider se debe
entender: "cualquiera que tenga
acceso especial o
conocimiento de la organización con
el propósito de causar daño a ella".
26
En una película cinematográfica,
The Italian Job, se deja
escuchar una
frase interesante: "yo confío en
todos, en quien no puedo confiar es
en el diablo
que tenemos dentro" (de la
organización). Cualquiera de los
colaboradores tiene
el potencial de causar daño a una
organización y no por el hecho de
que reciba un
salario se han comprado su corazón y
su mente, y, como diría Peter
Drucker,
tampoco se ha comprado su completa
lealtad. A veces se hace referencia
a
estos elementos como "la quinta
columna". Peltier deja por fuera una
amenaza
interna, el espionaje, que es una
realidad hoy en día. Para muestra un
botón:
"7 de julio de 2006
No es de extrañar por tanto que,
desde que en 1886 un farmacéutico
creara la fórmula secreta de esta
bebida, sus rivales hayan intentado
encontrar
la poción que tanta riqueza ha
generado a sus propietarios.
Al menos de momento, el secreto
mejor guardado de la centenaria
compañía,
está a salvo pese a la operación de
espionaje industrial que ha sufrido
y que ha
sido abortada gracias a la ayuda de
su eterna rival, Pepsi.
Tres trabajadores de Coca Cola
fueron detenidos por intentar vender
a Pepsi la
formula secreta por un millón y
medio de dólares pero la operación
fue
desbarata por el FBI.
Los detenidos son Joya Williams, de
41 años, ejecutiva de Coca Cola;
Edmund
Duhaney, de 43 años, e Ibrahim
Dimson, de 30 años.
Coca-Cola expresó el jueves su
"sincero aprecio" hacia Pepsi por su
actitud, al
tiempo que el portavoz de esta
última firma, dijo que "hemos hecho
lo que
cualquier empresa responsable
hubiese hecho; la competencia puede
ser fiera,
pero debe ser justa".
Aunque han sido varios los intentos
por desvelar el secreto y el
refresco se ha
intentado copiar en todo el mundo,
la compañía asegura que ninguna de
las
27
fórmulas que circulan es legítima,
al tiempo que se asegura que desde
su origen
se ha mantenido oculto un
ingrediente, que tampoco en esta
ocasión ha sido
desvelado. Tomado de Internet:
blnews.com/txt/noticia.php?id=131812
S
Con solo digitar en GOOGLE
"espionaje y la fórmula de Coca
Cola" se
pueden hallar más de 26.000 enlaces
referentes a este tema y si se
digita
"espionaje industrial" se pueden
encontrar más de 255.000; si se
busca con
cuidado se hallarán historias que
relatan cómo los insiders de
todo tipo de
posición en una empresa están
dispuestos a "vender su alma" por
unos cuantos
dólares. El asunto es sólo encontrar
el precio adecuado de cada uno de
ellos.
Normalmente en las organizaciones se
cierran los ojos ante esta verdad:
la
gente de adentro puede causar
grandes daños. Es probable que las
razones que
se puedan aducir son que se puede
caer en la paranoia, o bien, es
mejor que
nadie se dé cuenta de lo que
sucedió, o que la víctima pueda
volver a ser
victimizada, al igual que como
sucede con las personas en el mundo
real. Sin
embargo, como lo manifiesta Eric
Cole, "el verdadero culpable es el
atacante, no
la víctima" (:5).
Cuando se contrata personal en raras
oportunidades quienes contratan
verifican aspectos fundamentales de
los contratados; se aceptan las
referencias
tal como vienen, sin siquiera llamar
e investigar sobre aspectos del
comportamiento de quien se contrata;
pues esto supondría un costo
adicional.
Este tipo de errores pueden pagarse
muy caro. Ahora bien, el porcentaje
de
personal con bajos principios o
valores no es alto, pero un solo
individuo puede
causar el desplome de toda una
organización. Sólo hay que recordar
casos muy
sonados en Boeing, Emron y otras,
para no ir muy lejos, que son del
dominio
público.
Normalmente, cuando se habla de
seguridad informática en una empresa
u
organización las referencias irán
dirigidas a los ataques externos, y
en la mayoría
de los casos se olvidan los ataques
que pueden generarse internamente.
28
Muy a menudo se piden estadísticas
que demuestren de dónde vienen los
ataques en su mayor proporción:
interna o externamente. El asunto es
que eso no
es de tanta importancia, ya que un
ataque es un ataque. Cualquier
ataque que se
produzca puede causar daño a una
organización, dañar su reputación o
dejarla
fuera del mercado, pues las
consecuencias de un ataque, ya sea
interno o
externo, pueden ser las mismas.
El ataque interno puede causar más
daño por la siguiente razón: ya está
adentro. No debe saltar obstáculos
perimetrales y normalmente tiene
posibilidades
de acceso o aun hasta privilegios
para utilizar información
clasificada. Si a esto se
suma que la mayoría de las
organizaciones han decidido facultar
("empoderar") a
sus colaboradores al darles más
privilegios para utilizar
información, dado que uno
de los pilares del "empowerment" es
precisamente compartirla con todos
en la
organización, el asunto se torna más
complejo. En la medida en que más y
más
personas pueden tener acceso a
información privilegiada o sensible,
mayor es la
posibilidad de que se produzca un
daño.
Se puede argüir que se cuenta con
personal altamente maduro y de
sólidos
principios morales. Si se está
completamente seguro de eso, es
probable que se
minimice el riesgo; lo que no se
puede garantizar es que haya una
solución ideal.
El autor de esta tesis ha enseñado
el principio del "Síndrome de Judas"
por años:
"Puedes confiar en 11 de 12, aunque
los haya seleccionado personalmente,
(pero)
si alguien se disgusta te puede
vender por treinta monedas de plata
o menos".
El objeto de esta tesis no es
desarrollar contramedidas para
garantizar que
los insiders no hagan mal uso
de la información, pero sí indicar
que se debe
considerar seriamente este tipo de
ataques como una amenaza real,
aunque
pueda ser tan sólo latente.
Se puede encontrar valiosa
información sobre este tema en
muchos sitios
seguros de la World Wide Web.
En la siguiente dirección
http://www.sei.cmu.edu/publications/documents/04.reports/04tr021/04tr021.html
29
del Engineering Institute/Carnegie
Mellon se encontró lo que se
describe a
continuación:
"La motivación de 81% de los
"insiders" fue el dinero. 27% de los
"insiders" tenían problemas
financieros al momento del
incidente. Además
de los motivaciones financieras, 23%
fueron motivados por la venganza, un
15% estaban insatisfecho con la
administración, la cultura o las
políticas de
la organización; 15% buscaban
respeto, y había 27% con otros
motivos"
(Traducción libre del autor de este
estudio).
El artículo es de gran interés y se
invita al lector a revisarlo profusa
y
completamente.
Es interesante resaltar que en 78%
de los incidentes mencionados en el
reporte los insiders éstos
eran usuarios autorizados con
cuentas activas en los
sistemas informáticos en el momento
del incidente. En 43% de los casos
los
insiders usaron sus propios
nombres de usuario y sus contraseñas
para provocar
el incidente. Esto indica que no
rompieron o quebraron la seguridad
de los
sistemas sino que tomaron absoluta
ventaja de sus privilegios. En
algunos casos
ni siquiera se preocuparon por
hacerlo en forma anónima, lo cual
puede significar
que, o desconocían que podían ser
capturados, o estaban "bastanteando"
el
campo. Para concluir, 26% de los
casos citados en el estudio
utilizaron las cuentas
de sus colegas o equipos que estaban
"abiertos", esto es, se dejaron no
atendidos con sus sesiones abiertas.
Con lo anterior se desea demostrar
que un
problema fundamental en la seguridad
es definitivamente el factor humano,
"la
capa 8".
Con el propósito de dejar allanado
el camino para el planteamiento de
los
indicadores de desconexión y su
relación con las amenazas, se
proponen a
continuación algunas estrategias
para lograr mitigar los riesgos a
que está
sometida la información.
30
Estrategias para hacer frente
a las amenazas
Las estrategias en este caso deben
obedecer a principios fundamentales
puesto que las estrategias son las
que permiten, por medio de tácticas
o
actuaciones concretas, la
implementación de las medidas del
plan de seguridad.
Principio del menor privilegio
Este principio dicta que sólo se
debiera permitir el mínimo acceso
que se
requiere por parte de alguien para
alcanzar su objetivo.
Como lo indica Nicholls, "el
universo de información puede ser
subdividido
de manera tal que los individuos
sólo reciban acceso al conjunto de
información
que necesitan para lograr ejecutar
su tarea, pero no a la información
que no
necesitan."(:28)
Eso implica que el acceso a un
recurso sólo debiera permitirse a
personas
específicas o a procesos que así lo
requieran. Además, que solo tuvieran
acceso a
la porción de información necesaria
para completar una tarea. Y, por
supuesto,
sólo por el período requerido.
La aplicación de una política de
este tipo, que tiene una razón de
ser
fundamental, puesto que no es
necesario que alguien de recursos
humanos
accese información del departamento
de informática no relacionada con
asuntos
de personal. La dificultad estriba
en tener que identificar cada
documento o
párrafo, e incluso frase, que pueda
ser accesada por tal o cual
individuo, o que no
pueda hacerlo. Por otro lado, este
principio permite que muchas
decisiones en
cuanto al manejo de la información
sean más sencillas y, por ende, más
seguras.
Para aclarar la última frase es
necesario indicar lo siguiente.
Controlar el
uso de la información y, en
especial, la que es de valor o bien
clasificada se puede
31
alcanzar bajo este principio del
menor privilegio. Se procura que la
información no
caiga en manos de quienes no deban
tenerla. Ya se resaltó que los
ataques
pueden venir de dentro de la
organización. En este sentido,
Andrés menciona:
"Las personas son el componente de
seguridad más importante. A menudo
también son el enlace más débil en
una infraestructura de seguridad."
(Cap.1, pág.
4, versión electrónica).
Además, al limitar el privilegio de
acceso a la información se puede
prevenir
que un atacante pueda llegar
fácilmente a ella. Si no se posee
una política
restrictiva, la información podría
estar comprometida y dicho atacante
podría tomar
toda la información. Este principio
también permite llevar un control de
quiénes
accesan la información que ha sido
clasificada o restringida.
Este principio no sólo se aplica a
los sistemas de información basados
en
computadoras. Se puede restringir el
acceso físico a información
privilegiada que
no reside precisamente en
componentes computarizados. Y
también se puede
restringir el acceso a lugares
dentro de la organización,
independientemente de la
información que posea. Puede
restringirse el acceso a equipos que
son parte de la
estructura de redes de la
organización, por ejemplo,
enrutadores, conmutadores o
cortafuegos, y así mismo a
impresoras o a cualquier otro equipo
que no deba ser
manipulado por terceros, que nada
tiene que ver con los procesos
propios del
sistema.
Defensa en profundidad
Este principio es fundamental e
indica que no se puede basar la
defensa de
la información en un solo mecanismo
de seguridad; es aconsejable hacerlo
por
capas o niveles. Ante la eventual
falla de uno de los mecanismos
entran en acción
los contingentes.
Si el foso no fue suficiente para
impedir el intento de ingresar al
castillo,
entonces entran en acción los
calderos de aceite hirviente; si
esto no impide el
avance, las piedras o, finalmente,
las flechas y lanzas, pueden
lograrlo. Si todo
32
esto falla, no quedará más remedio
que el enfrentamiento cuerpo a
cuerpo. Hay
que recordar que aun la defensa bien
planificada puede ser violada desde
adentro,
por la famosa quinta columna.
Si un atacante está dispuesto a
entrar es probable que lo consiga.
Todo
dependerá de: los recursos que
posea, el tiempo y la disposición de
lograrlo. La
historia de las grandes batallas
documenta en forma amplia cómo
pequeñas
vulnerabilidades o el exceso de
confianza acabaron con la defensa
mejor
planificada.
En definitiva, una estrategia bien
pensada bajo este principio puede
constituir una barrera formidable en
contra de los atacantes. Bajo este
mismo
principio lamentablemente se aplica
aquello de que si el vecino es más
vulnerable
es probable que el atacante vuelva
su vista hacia él.
Principio de separación de
riesgos
Ya en otro apartado se comentó lo
que es un riesgo. Hay que recordar
que
los riesgos son parte inherente al
hecho de estar en este mundo. Los
riesgos son
la antítesis de la seguridad y, por
ende, hay un deseo de eliminarlos.
Esto no es
posible y nadie lo ha logrado. Se
podría intentar, mediante un
análisis meticuloso y
un plan bien elaborado, eliminarlos
en la medida de lo posible. Sin
embargo, el
problema mayor podría ser el costo,
comparado con las posibles pérdidas
que los
riesgos podrían causar.
Se puede pensar en un sencillo
problema, la posibilidad de que el
auto
pueda quedarse sin acumulador. Es un
riesgo latente. Entonces, como
medida
para mitigar esa posibilidad, puede
tenerse un acumulador de repuesto.
Ahora
bien, ¿cuál es la posibilidad de que
el acumulador se agote y lo haga en
los
peores momentos? De suceder, ¿no
existen otras posibilidades para
solucionar el
problema?, por ejemplo, llamar al
servicio de emergencias y conseguir
una unidad
de repuesto; o bien, si el automóvil
no es automático, darle velocidad al
auto y
obligar al generador a dar ignición
al motor. Se puede tener un
acumulador de
repuesto, pero si la unidad base no
falla es probable que la vida útil
de la unidad
33
de repuesto se agote al mismo
tiempo que la primera. Se incurrió
en un gasto sin
sentido. Pueden darse otros ejemplos
más sofisticados, los cuales se
dejan al
ingenio del lector.
Los riesgos pueden separarse en
riesgos empresariales, de redes, de
servidores o de host, o de
aplicaciones. Dentro de los riesgos
empresariales
pueden citarse los de tipo técnico,
de carácter financiero, ambientales,
etc. En
cuanto a los de redes, son aquellos
que pueden dejar inútil la
infraestructura, ya
sea por aspectos físicos o por
ataques de denegación de servicios
(un tipo de
ataque que podría deberse a que se
hacen tantas solicitudes al servidor
que este
colapsa); o porque un atacante logra
el control de él. Los riesgos a que
puede
estar expuesto un servidor son, por
ejemplo, que permita el acceso no
autorizado
al equipo. Los relativos a las
aplicaciones es todo aquello que
pudiera dejar en
riesgo la información o
comprometida, a partir de la
utilización programas de
software especializado o de otros
programas aplicables.
Una vez analizados los diferentes
tipos de riesgos queda claro que
todos
están interrelacionados. Dependiendo
del tipo de riesgo y del impacto que
éstos
pueden tener en el valor de la
información así serán las medidas
que deban
tomarse para mitigarlos.
En el próximo capítulo se plantea lo
que se espera del objeto de esta
tesis.
34
III. DINÁMICA DE LAS
EXPECTATIVAS
En la actualidad, dentro del
ambiente empresarial es sumamente
conocida
la separación que existe, tanto en
el nivel operativo como en el
estratégico del
área de sistemas de información o de
las tecnologías de la información y
comunicación (TIC), con el resto de
la organización. Aunque no se
utilice el
nombre de desconexión, con estudios
preliminares y la aplicación de
breves
cuestionarios se ha podido comprobar
que en realidad sí existe dicha
problemática. Todos aceptan que hay
problemas de alineamiento entre los
objetivos de TIC y los de la
organización o empresa. Pero la
desconexión es más
que una falta de alineamiento.
La hipótesis propuesta lleva dos
grandes orientaciones: la de
demostrar
que en realidad sí existe una
desconexión y la de dejar planteado
que dicha
desconexión se constituye en una
verdadera amenaza o, al menos, en la
potenciadora de las amenazas
descritas en el capítulo dos, en el
que se define el
concepto de investigación.
Se plantean una serie de preguntas
en un cuestionario, que se
constituyen
en los indicadores de desconexión.
Objetivos de la investigación
Objetivo general
Medir el grado de desconexión entre
las TIC y el resto de la empresa,
con el
propósito de valorar su relación con
las amenazas internas y externas a
las que
está expuesta la información de una
organización humana.
35
Objetivos específicos
·
Evaluar el grado de desconexión que
hay en los diferentes
sectores encuestados.
·
Analizar la visión que tiene el
usuario administrativo del área
de tecnologías de información y
comunicación.
·
Analizar cómo ven los informáticos
su papel dentro de la
administración
·
Determinar si existen o no planes
informáticos alineados con
los planes de la organización
Debido a que el siglo XXI se perfila
como un periodo en el que el
desarrollo
humano estará basado en la
informática, es necesario emprender
esfuerzos para
acercar al cada día más creciente
departamento de tecnologías de la
información
y la comunicación (TIC) con el resto
de la empresa, para intentar cerrar
la brecha
que en la actualidad está presente
en la mayoría de compañías alrededor
del
mundo.
En el apéndice de este estudio se
incluye un listado de todos los
indicadores que se utilizaron con el
fin de medir el nivel de
"desconexión" entre
TIC y el negocio, para poder de esta
manera dimensionar de alguna manera
el
efecto mencionado.
Metodología
Ya que las organizaciones son
reacias a admitir que existe un
problema en
ellas, la metodología empleada para
conseguir que se contestara el
cuestionario
no siguió ningún lineamiento
probabilístico, por cual su validez
puede ser
cuestionada en tanto no se ajustó al
método científico. Fue aplicado de
manera
profesional a aquellas personas de
un total de cuarenta instituciones
que
estuvieran dispuestas a contestarlo.
A todas ellas se les garantizó que
la
36
información iba a ser procesada de
manera sectorial y que no se
identificaría a su
organización, empresa o institución
de manera específica.
La encuesta se aplicó en la misma
semana y de manera directa. Fue
realizada por tres estudiantes de un
programa de maestría en
administración de la
tecnología de una universidad
privada, quienes ayudaron a procesar
y tabular la
información, y también participaron
directamente en el procesamiento de
ella con
sus comentarios, análisis y
observaciones, e incluso con sus
propias conclusiones,
las cuales se tomaron en cuenta para
redactar la interpretación de los
resultados
del capítulo IV.
Adicionalmente, se aplicó el mismo
cuestionario para ponderar las 15
respuestas. Participaron en el
trabajo quince estudiantes del mismo
programa en
dicha universidad, además de 10
colaboradores más. Con ese segundo
trabajo se
diseñó un indicador de desconexión
total.
Es un hecho comprobado que los
procesos de negocios en las empresas
de este mundo globalizado dependen
en gran medida de las tecnologías de
la
información para operar, pero, como
ya se ha planteado, existe un nivel
de
desconexión de tecnologías de
información con el resto de la
empresa.
Las tecnologías de información y
comunicación (TIC) y las áreas de
negocio
de la empresa a menudo tienen
objetivos que no están alineados.
TIC focaliza sus
esfuerzos en la reducción de costos
de mantenimiento y funcionamiento de
sistemas, mientras que el negocio
necesita que TIC maximice la
creación de valor.
Cuando existe desconexión de TIC con
el negocio es común observar que los
ejecutivos de TIC se definen como
"proactivos", mientras que los
ejecutivos en las
unidades del negocio observan a sus
colegas de TIC como "reactivos".
En el caso contrario a la
desconexión de TIC con el negocio,
está claro que
esta área impulsa a la organización
y maximiza los beneficios; dicho de
otro modo,
genera valor.
37
Tradicionalmente la función de TIC
fue considerada como un área
separada
del negocio, responsable de proveer
servicios básicos como son:
servicios de red
y desarrollo de sistemas. Hoy se
puede decir, sin lugar a dudas, que
las
tecnologías de la información y la
comunicación son fundamentales para
la
gestión de los recursos de la
empresa. Son indispensables para la
gestión de la
relación con los clientes "CRM" y
claves para la gestión del
conocimiento del
negocio y para el crecimiento e
innovación continua.
En la actualidad la vinculación
entre el cuadro de mando integral
(CMI,
conocido por sus siglas en inglés
como BSC) y el negocio constituye un
método
fuerte para alinear las TIC con toda
la empresa. La relación entre los
objetivos del
negocio con sus métricas, y la
relación de los procesos de TIC con
sus objetivos y
métricas, es de gran importancia
para disminuir la desconexión de las
TIC con el
negocio.
Finalmente, muchos responsables de
TIC están utilizando el modelo de
CMI
para acelerar su proceso de
generación de valor, y
convirtiéndose en socios de la
estrategia del negocio, sin perder
de vista el desempeño requerido en
el uso de
los recursos.
Conformación de temas
Para efectos de establecer
correlaciones e indicadores
cruzados, se
establecieron cinco grupos,
compuestos cada uno por una serie de
preguntas, las
cuales se muestran en el apéndice I,
que responden a los objetivos
indicados. Los
grupos fueron los siguientes:
38
Planificación estratégica
En este apartado se agruparon una
serie de preguntas dirigidas a la
elaboración, divulgación y
actualización del plan estratégico
informático (PEI), con
fines de determinar la participación
colaborativa de la empresa en su
desarrollo y,
por ende, establecer conexión o
desconexión mediante este
instrumento.
Alineación con niveles superiores
Con este tema se conoció la
ubicación del gerente con respecto a
las TIC
en términos de su organización, lo
cual incide positiva o negativamente
en la
conexión o desconexión entre TIC y
el resto de la organización.
Divulgación del PEI
Se midió el nivel de conocimiento
del PEI por parte de la
organización, en
términos de su divulgación y la
participación de los diferentes
niveles en su
construcción y seguimiento.
Coordinación TIC usuarios
Este es un factor importante en
materia de conocer grados de
conexión o
desconexión. El liderazgo de los
patrocinadores, especialmente en el
desarrollo de
proyectos, es fundamental para su
conexión con las TIC y para el
aporte que estas
soluciones brinden a la
organización.
Servicio al cliente
39
El servicio al cliente mide en
mucho si hay desconexión o no, por
medio de
la capacitación que se les haya
suministrado, el lenguaje en que se
comuniquen
técnólogos informáticos y
administradores, la claridad con que
se solicita y presta
el servicio, así como la prioridad
con que se atiende.
Una vez abordado este marco
conceptual fundamental para el
planteamiento adecuado de la
investigación se procederá ahora a
presentar los
hallazgos de la investigación,
mediante la metodología utilizada.
Se presentan
gráficos que resumen las encuestas
realizadas, por sector, con breves
explicaciones de cada uno, aunque
los cuadros se diseñaron para que
fueran lo
más explicativos posible.
40
IV. RESUMEN Y ANÁLISIS DE LOS
RESULTADOS
Alineamiento del PEI con el
PEE
El alineamiento del plan estratégico
informático (PEI) con el plan
estratégico de la empresa (PEE)
puede lograrse de dos maneras, en
forma pasiva
o en forma activa. La forma pasiva
consiste en definir el PEI a partir
de la
estrategia corporativa y las
necesidades concretas de cada unidad
de negocio.
Esa metodología es adecuada "cuando
si bien las TIC constituyen un
soporte importante para la
estrategia del negocio, no son en sí
mismas una fuente
de ventaja competitiva ni tienen el
potencial de convertirse en una
pieza
fundamental de la estrategia
competitiva a mediano plazo".
(Sandra Sieber y otros:
34) La metodología pasiva aparece
cuando en una organización se
dispone de
muy pocos sistemas de información,
están disgregados y la unidad de TIC
soluciona los problemas conforme se
hacen presentes.
En forma activa implica que el PEI
se desarrolla en paralelo con el
desarrollo del PEE, e indica que la
unidad de TIC participó junto con el
personal de
la empresa mientras se desarrollaba
el PEE. Esto permite que se alcance
un
mayor entendimiento de las
necesidades del negocio en materia
de tecnología
como respaldo fundamental de todos
sus procesos. En ambos casos la
participación de la alta gerencia es
fundamental.
Del análisis del gráfico 1 se deduce
que, según las empresas encuestadas
del sector público, 95% tienen un
plan estratégico "empresarial" y
menos de 62%
cuentan con un plan estratégico
informático. Lo sorprendente es el
sector
financiero analizado, que cuenta
tanto con un PEE y con un PEI en su
totalidad.
Esto puede verse incluso como
normal, dada la competencia que se
desarrolla en
ese sector, además de las
regulaciones y lineamientos de la
Superintendencia
General de Entidades Financieras
(SUGEF), que obliga a que estos
planes se
41
desarrollen. Con esta información
no se puede deducir si los planes
están
alineados o no. Los próximos
gráficos aclaran si existe
alineamiento o no.
Gráfico 1
¿Se cuenta con PE y PEI?
Otros
Industria & Manufactura
Servicios Financieros
PEI
PE
Instituciones Públicas
0.00% 10.00% 20.00% 30.00% 40.00%
50.00% 60.00% 70.00% 80.00% 90.00%
100.00%
Instituciones Públicas
Servicios Financieros
Industria & Manufactura
Otros
PEI
61.11%
100.00%
75.00%
50.00%
PE
95.00%
100.00%
100.00%
80.00%
Fuente: Elaboración propia para la
investigación
Alineamiento del PEI con el
PEE
En el cuestionario se incluyeron
preguntas que permitieron medir el
grado
de alineación del PEI con el PEE de
los diferentes sectores
considerados. En el
gráfico 2 se refleja una
participación muy baja del área de
TIC en la elaboración
del PEE. Ante la pregunta de si la
unidad de TIC participa en la
elaboración del
PEE, en el caso de las instituciones
financieras las respuestas fueron
positivas en
85%. Si se vuelve al gráfico
anterior se puede observar que este
tipo de
instituciones tienen PEI y PEE en su
totalidad. Esto indicaría al menos
que hay
una falta de alineamiento de 15%,
aunque el hecho de que haya 85% que
manifestaron que sí participaron
tampoco es indicativo de que cuando
se elaboró
el PEI éste se hizo en plena
concordancia con el PEE.
42
Si bien es cierto el PEI no debe
desarrollarlo el gerente de TIC, o
sus
colaboradores, también lo es que si
no participaron en el desarrollo del
PEE
difícilmente van a determinar si el
PEI está o no alineado con el PEE.
Los otros
sectores muestran la misma tendencia
de poca participación. La pregunta
siguiente sí es un indicador de que
hay falta de alineamiento. Al
consultarse si el
PEI está alineado con el PEE, en el
caso del sector público,
manifestaron que está
alineado sólo en 83,64%. Hay que
notar que en dicho sector solo 61%
cuentan
con un PEI; por lo tanto, sí existe
una desconexión, pues hay una
relación directa
entre la falta de PEI y la falta de
alineamiento.
En el sector financiero, que cuenta
con 100% de PEI y PEE, existe una
falta
de alineamiento de 20%.
Independientemente del nivel de
desconexión, es un
problema que debiera ser analizado
cuidadosamente por esas instancias,
dado
que en este sector la intensidad de
la rivalidad es muy alta, las
fusiones están a la
orden del día y el ingreso e interés
de fuertes grupos financieros
bancarios son
notorios.
En el mes de octubre del 2006 el
Scotiabank de Canadá adquirió el
Banco
Interfin, el banco privado nacional
costarricense con los mayores
activos y gran
solidez e imagen. También cambió de
dueños un tiempo antes el Banco
Banex,
adquirido por un grupo panameño, que
a su vez fue adquirido, en el 2006,
por un
banco de Hong Kong.
Independientemente de lo anterior,
en la industria financiera
los factores claves del negocio son
credibilidad y confianza, índice de
intermediación, índice de morosidad
y servicio basado en una fuerte
plataforma
tecnológica. Entonces, la falta de
alineamiento entre el PEI y el PEE
es o puede
ser un problema grave, puesto que el
que una empresa o institución no
esté
desarrollando competencias en sus
factores claves de negocio les puede
dejar
fuera, con el agravante de que
pueden arrastrar a todo el sector a
problemas
insospechados.
Es interesante notar que el sector
"otros" manifiesta que el grado de
alineamiento es de 90%. En este
grupo se incluyeron varias
universidades
estatales y privadas, además de
líneas aéreas. Aunque por
limitaciones del
estudio no se presentan los datos en
forma separada, sí se observó que en
las
43
universidades se da un alineamiento
casi de 100%, lo cual es lógico que
se
presente en la academia. En las
líneas aéreas fue de 100% y al
efectuar la
investigación se pudo constatar que
existe un verdadero alineamiento,
pues
cuentan con instrumentos adecuados,
como el cuadro de mando integral y
otro
tipo de metodologías con indicadores
adecuados, que garanticen que las
estrategias tecnológicas responden a
las estrategias del negocio.
Gráfico 2
Alineación de PEI al PEE
Otros
Industria &
Manufactura
Servicios Financieros
¿Participa TI en el desarrollo del
Plan
Instituciones Públicas
Estratégico de la empresa?
¿Está alineado el PEI con el Plan
Estratégico de la empresa?
Instituciones
Servicios
Industria &
Otros
Públicas
Financieros
Manufactura
¿Participa TI en el desarrollo
64.21%
85.00%
63.33%
70.00%
del Plan Estratégico de la
empresa?
¿Está alineado el PEI con el
83.64%
80.00%
74.29%
90.00%
Plan Estratégico de la
empresa?
Fuente: Elaboración propia para la
investigación
Ubicación jerárquica y nivel
de auditoría informática
En la década de los setenta el
profesor de Harvard Richard Nolan
presentó
una teoría que se conoce con el
nombre de teoría de las etapas de
Nolan, la cual
se tratará en el capítulo de
análisis general, pues aporta
información que puede
ser relevante para entender aspectos
de la desconexión.
En el sector de la industria y la
manufactura la ubicación del gerente
de TIC
en un muy alto porcentaje (87,5%) no
está adscrita al máximo jerarca, lo
cual le
44
dificulta una mejor relación para
posicionar las TIC como parte de la
cadena de
valor y para desarrollarla en
función del negocio; y una situación
similar se da en
las instituciones públicas (50%).
Este es un factor que coadyuva en la
desconexión. De acuerdo con la
teoría de las etapas de Nolan, estas
instituciones
estarían en la etapa de contagio,
pues es en esta etapa en la que el
departamento de sistemas de
información es promovido y pasa a
depender de la
gerencia de finanzas o de la
contraloría, pero no de niveles
superiores, como la
gerencia general. Si en
instituciones que se consideran
maduras o con relativa
permanencia en el mercado el
departamento de sistemas aún se
encuentra
dependiendo de los niveles
administrativos inferiores, y esto
puede ser reflejo del
grado de desconexión que existe en
la organización.
En las instituciones de corte
financiero 100% de los directores de
TIC
reportan a la alta dirección; pero,
como se verá adelante, tampoco es
indicativo de
que la alta dirección esté
"alineada" con la tecnología. De
hecho, 10% de
instituciones que no tienen un lugar
en la agenda para asuntos de
tecnología.
Entonces, si 100% de las
instituciones financieras tienen un
PEI, hay un
alineamiento de 80%, y 100% si
reportan a altos niveles y no están
presentes en
la agenda gerencial. Entonces
existe, aunque en menor grado con
respecto a los
otros sectores, una desconexión
entre ambos mundos.
Es mucho más grave, y así se
preveía, y fue la razón de
plantearse esta
hipótesis para esta tesis de grado,
que en los otros sectores la
desconexión sería
mayor.
Excepto para el sector financiero,
la auditoría de sistemas apenas si
alcanza 56%, en el mejor de los
casos. Este tipo de procesos es
fundamental que
se realicen constantemente en las
empresas, dado que el activo más
valioso en
las organizaciones es la
información, y, como ya se ha
mencionado en los
primeros dos capítulos, es
responsabilidad de todos que dicha
información esté
salvaguardada de mal uso. La
desconexión se "alimenta" de la
falta de auditorías
y, lo que es más grave, como se verá
más adelante, puede propiciar que se
45
generen vulnerabilidades y que las
organizaciones sufran ataques que
pongan en
peligro sus sistemas.
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